Párate. Piensa. Reflexiona. No te dejes llevar siempre por los rápidos aires cambiantes de la gran ciudad. Para saber a dónde vas debes saber primero quién eres.
¿Todavía no sabes que la cara es el espejo del alma?
¡No te cuides por fuera sino te cuidaste primero por dentro!
p.cantero